| Una laptop por niño en el Perú | |
|
| Domingo 30 de Enero de 2011 00:00 | |
|
¿Qué es razonable esperar de las TIC en Educación? El presente artÃculo describe una forma posible de enfrentar el reto de mejorar el sistema de educación pública en el Perú haciendo uso de una estrategia mixta: Permitir que tanto los niños como los docentes puedan usar las TIC y explorarlas en una forma que no comporte ninguna amenaza, tratantando de no involucrarse en las discusiones casi religiosas entre aquellos que "creen" en el enfoque impulsado por los representantes de la industria de TIC y aquellos que interpretan a Nicholas Negroponte como un enemigo de los docentes; y haciendo frente a lo que sucede en el mundo real, dónde no es fácil tener 100% de acceso a Internet; ni hay dinero para darle a cada niño una computadora; ni existe forma de "capacitar" a los docentes que no han sido adecuadamente preparados para enseñar y dónde, además, se sabe que los salarios de los docentes no mejorarán de la noche a la mañana.
El presente artÃculo destaca las consideraciones para la implementación de proyectos masivos de acceso a las computadoras con un modelo 1 a 1 modificado, que tiene como fin realizar mejoras sistémicas de bajo impacto a largo plazo mediante lo que llamamos "Centros de Recursos Tecnológicos", dónde tanto docentes como estudiantes puedan tener acceso a las TIC y a otro tipo de tecnologÃas a su propio ritmo de aprendizaje y en sus propios términos. Diversos autores: Holt (1983), Kozol (1993) y Conroy (1987) han sugerido que la educación escolar, como se le conoce, ha perdido su valor como un instrumento en el desarrollo de la persona. Usando distintos argumentos y perspectivas, destacan cómo el interés en los métodos y procesos ha opacado la genuina preocupación que se requiere para el desarrollo personal de los estudiantes, transformando el sistema educativo en un organismo sin fines y dónde todos pretenden algo: Los docentes pretenden enseñar brindando información de acuerdo a los métodos establecidos; los estudiantes pretenden que están aprendiendo pasando pruebas que requieren la repetición de la información recibida y la sociedad en general pretende que esto es bueno. Inclusive, algunos autores, Perelman (1992) y Holt (1964) sugieren que no existe posibilidad de mejorar la educación escolar y que la única esperanza de lograrlo consiste la remplazar la educación tradicional por un mecanismo totalmente nuevo. Por su parte, Gardner (2000) es más optimista y aboga por una educación que tiene como fin la enseñanza de la verdad, la belleza y la moralidad y cuestiona a los teóricos que se centran en el instrumento antes que en la finalidad de la educación ¿Qué podemos hacer en un sistema educativo dónde incluso lo tradicional se realiza con deficiencia y no podemos lograr ni siquiera las aspiraciones más modestas de los entornos educativos tradicionales? ¿Cómo podemos preparar a nuestras nuevas generaciones para que hagan frente a los retos que impone el siglo XXI en un sistema dónde muchos desean que creamos que los buenos docentes son una excepción; la infraestructura es deficiente y la sociedad en general parece haber ignorado la Educación (a pesar de los discursos y escritos al respecto) por décadas? La pelÃcula de Guggenheim "Waiting for Superman" (Esperando a Superman) parece estar documentalmente destinada a demostrar cuán deficiente es la educación pública norteamericana, pero ha sido seriamente criticada (también lea R. Weingarten y G. Stager) por su falta de objetividad y punto de vista parcializado) Hace unas semanas asistà a la apertura de un centro de demostración, dónde se mostraba un entorno supuestamente ideal de las TIC para la Educación. Era realmente impresionante en cuanto a la tecnologÃa disponible: Computadoras de todos los tamaños totalmente inalámbricas y conectadas, pizarras interactivas conectadas en red, etc. Realmente obtuve algunas ideas bastante buenas e información sobre lo que está disponible. Mis únicas objeciones fueron:
No estoy en contra de consumir buenos contenidos, mi preocupación es que los niños generalmente aprenden más cuando producen contenidos que cuando los consumen, a menos que sea realmente interesante para ellos, lo cual me lleva a las ideas sobre las que R. Bao y yo escribimos en el año 2004: la crisis de falta de sentido en el sistema educativo. Una crisis que ocurrÃa, a pesar de contar con un currÃculo razonable y bien pensado, diseñado y validado para constituirse en una herramienta para el desarrollo de competencias, preparando a los niños para tener éxito en el siglo XXI. A continuación se detallan algunas caracterÃsticas especÃficas que definen esa crisis de sentido:
A pesar de las anteriores tasas de cobertura, similares al promedio en Latinoamérica, la calidad sigue siendo un problema: Perú se situó entre los peores en razonamiento matemático y comprensión lectora en la prueba PISA del 2001 (el último año reportado). De forma irresponsable, el Perú se exoneró de esta prueba y regresó en el 2009. Los resultados reportados en el 2010 muestran al perú como el paÃs que más ha mejorado entre prueba y prueba, pero aún con mucho camino por recorrer en cuanto a resultados. Una evaluación censal aplicada con la participación de 180.000 docentes en enero del 2007 mostró que el 62% se encontraba bajo el nivel de educación primaria en comprensión lectora (27% en el nivel 0) y 92%en razonamiento matemático. Desde entonces se han invertido $300 millones en la formación de los docentes en servicio pero aún queda mucho por hacer en este sentido. Desde entonces, los resultados de las pruebas en las evaluaciones de ingreso a las posiciones de enseñanza muestran aumentos significativos. Solamente la Dirección General de TecnologÃas Educativas del Ministerio de Educación ha capacitado a más de 80.000 docentes, pero no resulta difÃcil comprender que estos docentes necesitan mucha más capacitación. De hecho, requieren que se les vuelva a formar completamente. La respuesta del Perú consiste en desarrollarse simultáneamente en diversos frentes:
La idea global fue concebida un dÃa en que Walter Bender entró a mi oficina y transformó mi computadora personal en una máquina basada en Sugar con sólo insertarle una tarjeta de memoria y descargando en ella su interfaz de Sugar, lo cual transformó realmente mi estación de trabajo en su computadora personal. © Copyright 2011, SÃntesis Educativa. |
|



Oscar Becerra Tresierra es Bachiller en Ciencias de la Universidad Nacional de IngenierÃa y Máster en Educación por la Universidad de Hartford, Connecticut (EEUU). Ha seguido cursos de especialización en la Universidad de Harvard, la Colorado School of Mines, la Escuela Superior de Administración de Negocios (ESAN) e IBM, donde trabajó por más de veinte años ocupando diversos cargos. Ha sido profesor en la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad del PacÃfico, la Universidad de San MartÃn de Porres, el Instituto GeofÃsico y la Escuela Naval del Perú, la Universidad Ricardo Palma y la Universidad Nacional de IngenierÃa, entre otras. Entre las obras de su autorÃa se destacan "Putting Technology in its place in K-12 Education", "Consideraciones para la Integración de Computadoras en Educación Escolar", "El Rol de la TecnologÃa en el Proceso Educativo" y "Estrategias para vencer la Resistencia al Cambio en Educación". En la actualidad se desempeña como Director General de TecnologÃas Educativas del Ministerio de Educación del Perú.
Hace unos meses un artÃculo de Chris Derndorfer sobre el programa Una Laptop por Niño ejecutado por el Ministerio de Educación del Perú, publicado en la página web "Educational Technology Debate" generó una acalorada discusión entre defensores y crÃticos del programa a nivel mundial. El artÃculo insinuaba un panorama desolador y pronosticaba el fracaso del programa; sin embargo lo que Derndorfer describió no fueron problemas relacionados con una estrategia particular para implementar el aprovechamiento de TIC en Educación, sino los desafÃos a los que se enfrenta un sistema educativo en el que muchÃsimas cosas han estado fallando y/o deteriorándose consistentemente durante mucho tiempo. Simplemente, no se puede tener, de la noche a la mañana, trecientos mil docentes bien preparados, apasionados y comprometidos con su labor, asà como tampoco se puede arreglar noventa mil escuelas en dos o tres años.
Tratemos de describir la realidad educativa del Perú: Hay 8.6 millones de estudiantes, 75% de los cuales estudian en escuelas públicas y 25%, en privadas; el 80% se encuentra en zonas urbanas y el 20%, en rurales. 200.000 niños asisten a aproximadamente 10.000 escuelas unidocentes y de un total de 490.000 docentes, 65% enseñan en escuelas públicas y 35%, en privadas; el 83% en zonas urbanas y el 17%, en rurales. Igualmente, existen 75.000 escuelas, 75% son públicas y 25%, privadas; 52% de ellas se encuentran en zonas urbanas y 48%, en rurales. Igualmente, la cobertura es de 66.3% en prekinder e inicial; 94.4% en primaria (1ero a 6to grado) y 76.5% en secundaria. Según los informes del 2009, aproximadamente el 80% de los niños de 12 a 14 años han culminado la primaria (6to grado) y más del 60% de los jóvenes de 17 a 19 años han terminado la secundaria (5to grado). En todos los casos, la tendencia es creciente.